jueves, 29 de noviembre de 2012

Expropiaciones y regulaciones extinguen la construcción privada

VenePirámides 
La semana pasada el ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani, en medio de un nuevo episodio de demencia senil, destacó que en el repunte que tuvo la economía en el tercer trimestre del año incidió el comportamiento de la construcción, que registró un crecimiento de 12,6% del PIB. Sin embargo, la información del Banco Central de Venezuela (BCV) muestra que esa actividad aumentó gracias al sector público, porque el privado siguió en retroceso. Según datos oficiales, la construcción demandada por el sector privado cayó 10,7% y ya acumula 11 trimestres en picada. Las cifras del BCV indican que en el trimestre la construcción residencial sólo creció 0,8%. Si bien la ejecución de viviendas del sector público subió 31,2%, el número de casas del sector privado se redujo, por ello, el resultado en materia de vivienda refleja un leve repunte. Dentro del PIB construcción, la actividad privada tiene un peso de 40%, por lo tanto, su desaceleración impacta en el resultado general. 

El descenso del tercer trimestre nuevamente obedeció a la menor disponibilidad de insumos, que limitó el proceso de culminación de los desarrollos habitacionales iniciados en años anteriores. Representantes del sector apuntan que en lo va que de año se han agudizado los problemas de abastecimiento con productos de acero (cabillas, mallas), cemento, agregados y bloques. A los privados se le ha restringido el suministro de materiales, porque de la producción que tienen las empresas estatales el grueso se orienta a las obras que ejecutan los entes oficiales en el marco de la Gran Misión Vivienda Venezuela. El propio BCV reconoció que la producción de cemento aumentó 8,3% y fue destinada al plan habitacional oficial. Adicionalmente, lo poco que se generó en productos de acero también fue a la Misión. La distribución de cabillas, mallas y otros materiales similares ha sido crítica, porque la fabricación ha descendido. De acuerdo a la información del BCV, la producción de metales comunes bajó 35% en el trimestre. A esa falta de materiales se han sumando las regulaciones que han afectado a los proyectos nuevos. 

Este año entró en vigencia la Ley contra la Estafa Inmobiliaria que ordena a las empresas a registrarse ante una dependencia del Ministerio de la Vivienda, y sin el visto bueno del despacho los desarrollos no pueden arrancar. Aunado a la aprobación previa, las empresas tienen que cumplir con otros requisitos para obtener los créditos, siendo uno de ellos la venta de las unidades nuevas a un precio máximo de 500.000 bolívares. Dadas las exigencias, hasta octubre eran pocos los proyectos que estaban revisando los bancos para financiarlos. Pese a que los desarrollos privados tienen limitaciones, las casas que realizan las constructoras se contabilizan dentro de la Gran Misión Vivienda. Aunque desde el segundo trimestre de 2011 el Gobierno ha acelerado la construcción de casas y las autoridades han señalado que ha sido el área que más impulso ha dado a la actividad general, las cifras del BCV muestran que otros sectores crecen más que la producción de viviendas. El resultado positivo del sector público en gran medida respondió a la construcción asociada a petróleo. En el PIB construcción, la actividad pública representa 60%, y dentro de esa área, la mayor participación corresponde al sector petrolero. Fuentes oficiales explican que las obras vinculadas a la actividad de Pdvsa fueron las que más avanzaron en el trimestre. Por ello, se creció 28,6%. Las mayores inversiones se centraron en los planes de la Faja. Los datos del BCV añaden que en el trimestre la construcción del Gobierno general (proyectos de las regiones y vialidad) avanzó 24,7%. Las fuentes agregan que ese resultado respondió en gran medida a las obras de vialidad, según reportó el diario El Universal.

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