jueves, 9 de enero de 2014

Nueva convocatoria del SICAD representa una devaluación encubierta (y el dolar @74)

VenePirámides 
El tiempo en que las empresas compraban insumos y materias primas para elaborar alimentos básicos al tipo de cambio de 6,30 bolívares por dólar comienza a quedar atrás y las divisas del Sicad, por ahora en 11,30 bolívares, ganan peso en la economía. Para la subasta de dólares que hará el Sicad esta semana el Banco Central convocó a las empresas que necesitan importar insumos y materias primas para producir alimentos básicos, concretamente, harina de maíz, harina de trigo, aceite de maíz, arroz, pastas alimenticias y cereales, cuyos precios están regulados. Se trata de alimentos de la cesta básica, con precios controlados, que hasta ahora las empresas venían elaborando con importaciones al tipo de cambio preferencial de 6,30 bolívares. Inmerso en un desequilibrio donde los gastos superan en 15% del PIB a los ingresos el Gobierno contempla devaluar para obtener más bolívares por cada petrodólar, por lo tanto, este paso podría constituir una señal de que las divisas a 6,30 bolívares desaparecerán o serán muy escasas, y una lista de sectores que producen bienes básicos comenzarán a importar a través del Sicad. Si bien el Gobierno incrementará sus ingresos por esta vía, el impacto negativo será un aumento en el costo de alimentos básicos ya que las empresas solicitarán revisión de los precios regulados. Entre noviembre de 2012 y noviembre de 2013, última cifra divulgada por el Banco Central, el precio promedio de los alimentos y bebidas no alcohólicas acumula un salto de 85%. A mediados de 2013 el Sicad sustituyó al Sitme como mecanismo para complementar la oferta de dólares y el resultado ha sido una severa contracción en las divisas disponibles para el sector privado. Al contrastar lo ofertado por el Sicad el año pasado con las divisas vendidas por el Sitme en 2012 surge un recorte de 71%. La creación del nuevo sistema cambiario con el que el Gobierno quiere aumentar la eficiencia en el reparto de las divisas marcha a paso lento y las empresas sufren un período de gran incertidumbre. Aún no se ha creado el nuevo registro de importadores que incluirá a las empresas que podrán solicitar divisas a través de la Corporación Nacional de Comercio Exterior. No obstante, el Gobierno ya seleccionó, sin que se conozca el criterio utilizado, a un grupo de compañías que firmaron un contrato de fiel cumplimiento para obtener divisas. Al mismo tiempo, Cadivi continúa recibiendo solicitudes pero, explican fuentes consultadas, está prácticamente paralizada y las aprobaciones de divisas son contadas. Un número importante de empresas permanece en el limbo. No conocen cuándo el Banco Central les permitirá participar nuevamente en las subastas del Sicad y no saben cómo obtendrán divisas para cubrir necesidades como el pago de compromisos con proveedores en el exterior. Aura Marina Palermo, directora de AP Consulting Group, explica que "la economía sigue sin un mercado legal de dólares para que se cubran todas las necesidades. ¿Qué hacen las empresas con deuda externa? ¿Qué hace una empresa que recibió dólares en el Sicad el año pasado y aún no ha sido convocada a una nueva subasta? ¿Qué hacen las empresas que a través de Cadivi solo reciben divisas para una parte de sus requerimientos? Para estos casos no hay un mercado legal". La indefinición ocurre en momentos en que la economía sufre una fuerte escasez de bienes básicos y los inventarios se reducen velozmente. Las estadísticas del BCV indican que entre 2003 y 2013 el índice de escasez registró un promedio de 13,1% y al cierre de noviembre se ubicó en 22%. La escasez se concentra en alimentos básicos y bienes de cuidado personal con precios controlados, según reportó el diario El Universal.

miércoles, 8 de enero de 2014

Post-mortem de la expansión monetaria: M2 creció 70% en el 2013 (y el dolar @74)

VenePirámides 
La impresión de dinero por parte del Banco Central de Venezuela (BCV), en medio de las presiones de un Estado que cada vez demanda más recursos para financiar el gasto público, ha provocado un alza de la liquidez monetaria de 69,2%. Al 20 de diciembre del año pasado -último dato disponible- circulaban 1,2 billones de bolívares, pero un año eran 710.637 millones de bolívares. Los sucesivos ajustes del encaje legal que se registraron a finales de 2013, una de las medidas más básicas para controlar la cantidad de dinero que circula en la economía, tuvieron poco efecto ante el ritmo de crecimiento que registraba la liquidez. De hecho, de acuerdo a los datos del instituto emisor, en apenas dos meses la cantidad de dinero circulante creció 19,6%. El 25 de octubre ajustó el encaje y el 6 de diciembre volvió a hacer, como parte de las "medidas para moderar el ritmo de la expansión monetaria" y "disminuir las presiones inflacionarias". Desde entonces las instituciones bancarias deben mantener un encaje legal mínimo de 20,5% sobre las obligaciones netas y las inversiones cedidas contabilizadas al 18 de octubre de 2013. El alza de la liquidez monetaria es una de las causas generadoras de inflación. Este año, de acuerdo a los datos suministrados por las autoridades, la variación de precios fue de 56,2% versus 20,1% del año anterior. La tasa registrada en 2013 es la más alta desde que se mide el Índice Nacional de Precios al Consumidor en el 2008. La firma de análisis Econoalítica señalaba en un informe de finales del año pasado que el ente emisor ha mantenido "una política acomodaticia al gasto público", aunque a inicios del año pasado los ajustes cambiarios permitieron contraer momentáneamente la liquidez monetaria. Luego una expansión de dinero que se quedó sin vías para drenar, a través del eliminado Sitme o del accidentado Sicad, concentró las presiones inflacionarias. Para este año las firmas de inversión calculan tasas de variación de precios al consumidor de hasta 75%, con hasta dos devaluaciones incluidas. La liquidez monetaria no parece encontrar motivos para retroceder este año. El BCV inició 2014 con la aprobación de un convenio cambiario que permitirá a Petróleos de Venezuela (Pdvsa) vender las divisas distintas a las que obtiene por sus exportaciones petroleras a una tasa superior. Los ingresos por las exportaciones de crudo se ofertarán al emisor a la tasa de 6,30 bolívares, mientras que el resto de los dólares destinados a inversiones del sector petrolero se colocarán a 11,30 bolívares. Ello originará una mayor masa de bolívares en la economía, lo que significará una nueva presión inflacionaria. Las autoridades del Ejecutivo, incluido el Presidente Nicolás Maduro, afirman que el fuerte aumento de precios al consumidor registrado el año pasado fue producto de una "guerra económica" que factores de oposición (políticos y empresarios) desarrollan para desequilibrar la marcha de la economía. Bajo esa premisa se desarrollaron a partir de noviembre de 2013 fiscalizaciones que culminaron con una rebaja obligada de los precios. Si bien el primer mandatario nacional confiaba en que esos operativos permitirían una inflación de -5% para ese mes, la realidad fue una variación de precios de 4,8% en noviembre y de 2,2% en diciembre, según reportó el diario El Universal.

martes, 7 de enero de 2014

La Reconversión Monetaria y el Bolivar Fuerte: otro fracaso de la Robolución del Siglo XXI (y el dolar @74)

VenePirámides 
"La reconversión monetaria forma parte de una estrategia conjunta entre el Ejecutivo Nacional y el Banco Central que persigue fortalecer la moneda", así lo indicaba el director del emisor, Armando León, a finales de 2007 cuando la eliminación de los tres ceros a la moneda estaba a unos meses de entrar en vigencia. No obstante, la realidad de estos años ha desmontado ese objetivo. La inflación se aceleró durante los últimos seis años y la tasa acumulada entre el 1 de enero de 2008, momento que marcó el inicio de la reconversión, hasta el 31 de diciembre del año pasado fue de 398%, según indican los datos del Banco Central de Venezuela (BCV). Durante el sexenio previo a la vigencia del cambio en el cono monetario la variación acumulada de precios al consumidor había sido de 225,5%. La pérdida del valor del bolívar, que no se detuvo con la eliminación de los tres ceros a la moneda venezolana se puede medir con un simple ejercicio a la hora de ir al mercado. Con 100.000 bolívares viejos se podían comprar 11,6 kilos de cebolla en el año 2008, mientras hoy los 100 bolívares -denominados "fuertes" durante la transición monetaria-, afectados por seis años de un ritmo inflacionario alto, compran 1,78 kilos del mismo alimento. La firma Econométrica calculó recientemente que si el BCV decidiera emitir un billete con el mismo poder de compra del papel de 100 bolívares que se estrenó en enero del año 2008, éste tendría que ser de 498 bolívares. De los años en que la reconversión ha estado vigente fue precisamente 2013 cuando se concentraron las presiones inflacionarias, lo que ocasionó un incremento de precios de 56,2%, según informó el Presidente Nicolás Maduro antes de cerrar el año. Y pese a que este resultado contrasta fuertemente con la inflación de los años previos, el postergado objetivo de la inflación de un dígito no se alcanzó antes. Para el primer año de aplicación de la medida monetaria se esperaba, según indicó el entonces presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional, Rodrigo Cabezas, lograr una variación de precios que no sobrepasara el 10%, pero no se pudo. La reconversión no fue suficiente para alcanzar la soñada estabilidad de los precios que permitiría alcanzar la inflación de un dígito, objetivo que no se cumple desde hace 28 años. Incluso, el instituto emisor decidió la creación del Comité de Inflación de un Dígito, una mesa permanente que semanalmente realizaba un informe con datos de alerta temprana sobre los precios, pero actualmente se desconoce el ritmo de actividades de esa instancia. Luego del repunte inflacionario registrado el año pasado, ya el Ejecutivo no prevé bajos niveles de inflación que permitan imprimir fortaleza al bolívar en un futuro cercano. Para el Presupuesto Nacional 2014 las autoridades definieron una premisa inflacionaria de 26 a 28%, pero los análisis de firmas económicas más bien indican que la estimación oficial se quedará muy corta. Por ejemplo, la unidad de investigación económica del Bank of America Merrill Lynch prevé que la variación de los precios será de 75% para este año, uno de los niveles más altos de la historia económica del país. Pero estas previsiones no quitan de la mira el objetivo de fortalecer la moneda. El presidente del Instituto Nacional de Estadística (INE), Elías Eljuri, cree que una variación de un dígito de precios será posible dentro dos años. Por los momentos, el Ejecutivo nacional asegura que lucha contra una supuesta "guerra económica" que protagonizan actores de la oposición junto a empresarios, con el objetivo de desequilibrar la economía, y que ha sido el factor detonante de la elevada inflación que se registra actualmente. Hace años, cuando la reconversión monetaria estaba a punto de ser aplicada, el entonces directivo del instituto emisor, Domingo Maza Zavala, alertaba que la eliminación de los tres ceros al bolívar no era en sí una medida capaz de bajar la inflación, pues tenía que estar acompañada de una política monetaria capaz de equilibrar la cantidad de dinero que circula en la economía, a fin de no generar presiones sobre los precios al consumidor. De acuerdo a los datos publicados por el BCV, la liquidez monetaria ha trepado progresivamente a lo largo de los seis años de vigencia que suma la reconversión, al crecer 686,3% en ese período, lo que implica un importante crecimiento de dinero circulante, según reportó el diario El Universal.

lunes, 6 de enero de 2014

Reservas internacionales sufren su peor caida en un cuarto de siglo (y el dolar @74)

VenePirámides 
Las reservas internacionales registraron en 2013 su retroceso más profundo del último cuarto de siglo, al caer 28,1% a 21.485 millones de dólares, según los datos publicados por el Banco Central de Venezuela (BCV). La disminución más grave que han sufrido las reservas fue en 1988 -en el último año del control de cambio que rigió durante el Gobierno de Jaime Lusinchi- cuando bajaron 29,7% en un año. A partir de ese año, las bajadas más pronunciadas fueron de 15,5% en 1995 (un año antes de eliminar el control de cambio de Rafael Caldera), de 16,6% en 1998 (cuando los precios petroleros cayeron a 7 dólares por barril), de 19,7% (en un año de inestabilidad con golpe de Estado y paro petrolero incluidos) y de 16,9% en 2009 (cuando los precios del petróleo cayeron 34,1% en un año). En esta oportunidad los resultados contrastan con las metas del Ejecutivo nacional de alcanzar un nivel de 29.000 millones de dólares al cierre del año, considerado óptimo por las autoridades. En su lugar se llegó a las tres cuartas partes de esa meta, 7.515 millones de dólares por debajo de la previsión. A mediados de octubre el vicepresidente del Área Económica, Rafael Ramírez, pese a indicar que la caída de las cotizaciones del oro en los mercados internacional estaba afectando el nivel de reservas, no desestimó la posibilidad de alcanzar los 29.000 millones de dólares al terminar el año pasado. La capacidad de maniobrar con los dólares de las reservas -que sirven para financiar importaciones y pagar la deuda externa- se ha visto reducida debido a la poca liquidez de las mismas, luego de que el Gobierno decidiera colocar la mayor parte en oro. A lo largo del año pasado se evidenció que las posibilidades de desembolsar divisas, en un entorno nacional marcado por el control de cambio, se redujeron. A principios de 2013 se eliminó el Sitme, un mecanismo alterno a Cadivi que permitió a empresas y particulares acceder a dólares a un precio superior al oficial, pero no tan elevado como el del mercado paralelo. Le sustituyó el Sicad, que terminó operando con regularidad apenas a partir de octubre y a través del cual se adjudicaron 2.186 millones de dólares, un 72,3% por debajo de las autorizaciones del Sitme durante el año previo. Las consecuencias fueron inmediatas: la manufactura, que ya sufría por los retrasos de Cadivi en aprobar la compra de divisas, comenzó a reportar graves problemas para producir por las dificultades para importar insumos y materias primas. El Bank of America Merrill Lynch calcula que el crecimiento real del Producto Interno Bruto de 2013 fue de 1%, tras registrar un promedio de 4,1% durante los últimos seis años. De cara a este año, la unidad de investigación del banco estadounidense estima una contracción económica de 4,1%, una inflación de 75% y un retroceso del consumo privado de 6,5%. Las negativas perspectivas se basan en la certidumbre de un agudo ajuste cambiario, marcado por dos devaluaciones que llevarían la tasa de cambio de Bs 6,3 a Bs 11 y luego a Bs 18, indican en un reciente informe. Para Bank of America Merrill Lynch la elevada inflación, en un año en el que el Gobierno prepara medidas para controlar todavía más los precios de los bienes y servicios a todo nivel, podría generar desórdenes sociales, pero aún con el riesgo de inestabilidad social la institución no cree que la capacidad de pago de deuda de Venezuela se vea afectada, según reportó el diario El Universal.

domingo, 5 de enero de 2014

El déficit fiscal no será totalmente cubierto con la devaluación (y el dolar @74)

VenePirámides 
El Gobierno inicia el año con una gestión fiscal deficitaria que lo impulsa a acelerar la búsqueda de fondos para cerrar la brecha entre ingresos y gastos. Las necesidades se evidencian en el plan que afina el Ejecutivo para efectuar las correcciones y que tiene como contenido el ajuste cambiario y la revisión del precio de la gasolina así como de las tarifas por servicios, pero de acuerdo a lo indicado por las propias autoridades, la ejecución de dichas acciones sería gradual. Hasta ahora los anuncios se han centrado en la materia cambiaria. Los voceros gubernamentales han expresado que en el diseño del sistema se prevé mantener el tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares para áreas como alimentos, salud, bienes de capital y educación, y otros sectores, que se están definiendo, irían a la tasa Sicad. Adicionalmente, se permitiría que Pdvsa y sus socios vendan las divisas para los planes de inversión a través del Sicad, al igual que a los turistas y a quienes extraen oro. Sin embargo, analistas explican que la devaluación ya no garantiza ingresos suficientes y que el déficit, que se calcula entre 15 y 17% del PIB (Producto Interno Bruto), solamente se cubriría parcialmente. La firma Ecoanalítica en sus escenarios cambiarios estima que si el Gobierno mantiene la paridad oficial de 6,30 bolívares para las importaciones prioritarias y las compras del sector público y revisa la tasa del Sicad de 11,30 bolívares (valor actual) a 16 o 17 bolívares, los ingresos adicionales representarían 1,7% del PIB. Si se devalúa la paridad oficial de 6,30 bolívares a 11 bolívares y el tipo de cambio del Sicad pasa de 11,30 bolívares a 17 o 18 bolívares, el aporte extraordinarios sería 7% del PIB. Los analistas añaden que se tienen que buscar más vías para incrementar los ingresos, debido a que las ganancias cambiarias no son suficientes. Y la búsqueda no cesa. Una de los puntos de la agenda oficial es la revisión al precio de la gasolina. El pasado 30 de diciembre el Presidente Nicolás Maduro indicó que el aumento en el valor del combustible no se llevaría a cabo "como medida de carácter fiscal", pues el Gobierno "tiene los bolívares y los dólares" para financiar los planes, "lo hacemos por necesidad nacional, por conciencia nacional. Lo haremos bien. Aquí no hay apuro para eso". Pero el alza en el precio de la gasolina ayudaría un poco más a disminuir la diferencia entre los ingresos y egresos. Econalítica calcula que si el Ejecutivo nacional toma como referencia para el precio de la gasolina el valor internacional dicha revisión podría aportar más de 6% del PIB. Si el ajuste es más bajo, la contribución sería de 1,7% del PIB. Los desequilibrios económicos obligan a realizar ajustes, pero los analistas no descartan que las revisiones se queden cortas. Por los momentos las autoridades han señalado que se preparan medidas sin anuncios concretos y, por tal motivo, Barclays Capital indica en un reporte que ante los últimos discursos es probable que los ajustes sean incompletos y considera que el panorama es muy incierto en cuanto a las medidas y su magnitud. La firma destaca que el jefe de Estado en su balance de cierre de año "trató de dar un enfoque gradual a las medidas de ajuste que el Gobierno podría tomar y negó que dichas acciones tuvieran carácter fiscal", por lo cual agrega que "esa falta de urgencia para corregir las distorsiones económicas es una señal de que los ajustes podrían ser demasiado pocos y demasiado tarde" . Se añade que "esa situación dejaría a Venezuela y Pdvsa en una posición muy vulnerable" y apunta que "si el Gobierno no realiza un ajuste económico fuerte este año, sería menos probable que lo haga en los dos siguientes, cuando se enfrentará a unas elecciones importantes como la de la Asamblea Nacional en 2015", según reportó el diario El Universal.

sábado, 4 de enero de 2014

Desequilibrios estructurales obligarán a Nicolás Maduro (a.k.a. "EL Colombiano) a aplicar un paquetazo (y el dolar @74)

VenePirámides 
La administración de Nicolás Maduro terminó el 2013 con un saldo de elevada inflación, bajo crecimiento económico, alta escasez de bienes, sequía de divisas y una brecha entre ingresos y gastos con lo cual el 2014 arranca con severos desequilibrios que obligan a la aplicación de medidas de ajustes. Devaluación, revisiones de precios y de tarifas de servicios así como del costo de la gasolina son parte de las acciones que están en la agenda del Gobierno y que, según bancas de inversión, serán instrumentadas en el transcurso del año. Ese ajuste macroeconómico se acompañará de más regulaciones. El primer mandatario cuenta con poderes especiales para legislar y ya los instrumentos legales aprobados por esa vía apuntan a un mayor control del Estado en las importaciones y en las fijaciones de precios y de ganancias. En el último trimestre de 2012 las distorsiones en la economía salieron a flote y, por tal motivo, el 2013 comenzó con la devaluación del tipo de cambio oficial y la eliminación del Sitme, bajo el argumento de que el sistema se había agotado. A los pocos meses, las autoridades volvieron a crear una vía alterna de dólares (el Sistema Complementario de Administración de Divisas) para aumentar la oferta de divisas, se efectuó la revisión de algunos rubros controlados y hasta hubo diálogo con el sector privado, pero esas acciones fueron insuficientes para corregir los desequilibrios y en el último trimestre del 2013 las autoridades anunciaron que afinaban medidas cambiarias y fiscales. Pese a que el precio del barril se ha mantenido en torno a los 100 dólares y los aportes tributarios han subido, los ingresos se han quedado cortos para cubrir el gasto y la brecha entre ingresos y egresos supera el 15% del PIB (Producto Interno Bruto), ese déficit lleva a revisar el régimen cambiario. En días pasados, el vicepresidente para el Área Económica y ministro de Petróleo, Rafael Ramírez, anunció el rediseño del sistema para permitir a Pdvsa y sus socios extranjeros vender las divisas a través del Sicad, al igual que a los turistas y a quienes extraen oro. Apuntó que la paridad de 6,30 bolívares quedaría para alimentos, salud, medicinas y bienes de capital, de manera que otros sectores, que se están definiendo, irían a la tasa Sicad. Sin embargo, las bancas de inversión estiman que la devaluación de la paridad oficial y de la tasa Sicad se producirá más temprano que tarde dada las necesidades de fondos. El Bank of America considera que si se mantiene la tasa de 6,30 bolívares, el déficit en las cuentas fiscales se agudizaría y llegaría a 18% del PIB, por lo que indica que la devaluación podría realizarse en dos partes. La primera llevaría la tasa oficial a 11 bolívares y la segunda elevaría la tasa Sicad a 18 bolívares. Por su parte, Barclays Capital estima que el tipo de cambio oficial pasaría de 6,30 bolívares a 12,5 bolívares. Analistas señalan que ya los ingresos por devaluación no son suficientes, de manera que se requieren de más fuentes de financiamiento y aseguran que una revisión en el precio de la gasolina permitiría disminuir la brecha. Rafael Ramírez reconoció hace algunas semanas que el subsidio al precio del combustible genera pérdidas anuales por el orden de los 12,5 millardos de dólares y expresó que se tienen que recuperar los costos de producción. Esta semana, el Presidente Nicolás Maduro apuntó que el ajuste al precio del combustible "lo haremos bien, la única forma de hacerlo bien es con un consenso del pueblo. Y es un plan de mediano plazo, no apuradito". Firmas como Econalítica calculan que llevar al precio de la gasolina a los costos de producción cubriría un 48% del déficit del sector público. Pero más allá de los ingresos se requieren otras acciones y la revisión del gasto no se vislumbra. Barclays no espera moderación fiscal para el 2014 y proyecta el déficit en 10,9%. Aunados a esas medidas, ya se contemplan más controles. El Gobierno ha creado una nueva estructura cambiaria y mediante el Centro de Comercio Exterior y la Corporación se encargará de importar y suministrar bienes a las empresas públicas y privadas. Ecoanalítica destaca que "las importaciones privadas no prioritarias seguirán la senda del descenso en 2014 y apunta que "en la medida en la que no haya una corrección más agresiva del tipo de cambio y acciones más estructurales los problemas no desaparecerán". A la centralización de las importaciones se suman las mayores regulaciones. El mandatario ya dijo hace unos días que "vamos a controlar todo, todo". Las firmas proyectan que este año habrá poco crecimiento y alta inflación, porque los ajustes se realizarán por partes. Ecoanalítica calcula que la inflación cerraría en 75% con una contracción económica de 1%. Barclays prevé que los precios subirán 51,5% y la economía apenas repuntará 0,3%, según reportó el diario El Universal.

viernes, 3 de enero de 2014

Cómo leer el último comunicado del BCV (y el dolar @74)

VenePirámides
1. Los números. Luego de veinte días de retraso, el Banco Central de Venezuela, en conjunto con el Instituto Nacional de Estadísticas, rompe el silencio y publica la cifra de inflación de noviembre y adelanta la de diciembre. La cifra de inflación de noviembre es 4,8% y la de diciembre es de 2,2%. Esto permite afirmar que la inflación de 2013 termina en 56,1%, una de las más altas del mundo. No olvidemos que, de acuerdo con el artículo 318 de la Constitución, el objetivo del BCV es “lograr la estabilidad de los precios y preservar el valor interno y externo de la unidad monetaria”. 

 2. La posición política. El comunicado se refiere al fallecido presidente Hugo Chávez como “nuestro líder”. Hasta donde alcanza mi conocimiento, los Bancos Centrales no tienen líderes. Los Bancos Centrales son instituciones públicas que deben regirse por la Constitución, independientemente de las preferencias políticas de los miembros que la conforman. Darle perfil político al BCV es perjudicar su credibilidad, pues nada impedirá que una parte de la opinión pública considere que sus acciones corresponden a los intereses de un sector político del país y no a los intereses de la República. 

3. Lo que no se dijo. En este comunicado no se informó sobre el índice de escasez y el de diversidad para los meses de noviembre y diciembre. Hay un gráfico de escasez en el que se puede inferir que ese factor aumentó. La escasez ha estado sobre el 20% de forma consistente durante todo el 2013 y es, sin duda, una de las consecuencias más perniciosas de los controles de precios y del manejo cambiario. Siembra muchas dudas el hecho de que no se hayan hecho públicas las cifras de estos indicadores. Cuando hay escasez, los índices de precios subestiman el verdadero costo de adquirir un producto para el consumidor y uno de los efectos más obvios de la disminución forzada de precios es la caída de los inventarios, sin cuya reposición efectiva afectará la diversidad y escasez en el futuro. 

4. La teoría de la formación de precios. El comunicado asocia la formación de precios con las variables políticas, dando a entender que la inflación es un fenómeno que responde a una intención política de personas o empresas que pretenden perjudicar al gobierno. El comunicado obvia cualquier explicación de la inflación que se relacione con la expansión de la liquidez monetaria, la disminución de las importaciones, el financiamiento del BCV a PDVSA y a otras empresas estatales, la devaluación del Bolívar o la eliminación del SITME, por ejemplo. También el BCV adopta del gobierno la explicación de las ganancias exageradas para explicar el crecimiento de los precios, cuando en todo caso las ganancias extraordinarias son un problema microeconómico mientras que el crecimiento de los precios se corresponde con un fenómeno macroeconómico. 

5. El lenguaje. El comunicado adopta la narrativa y el lenguaje que ha utilizado el Gobierno Nacional para explicar los desequilibrios económicos del 2013. Se habla de ataques especulativos del sector privado, de guerra económica y de la ofensiva contra la guerra económica, frases y conceptos posicionados desde el Gobierno para explicar la actual situación económica y sus acciones. Esto es inusual en los Bancos Centrales, quienes mantienen un discurso independiente del Ejecutivo, a pesar de que se compartan objetivos y se coordinen acciones. Contrasta el lenguaje utilizado en este comunicado con el que usualmente el mismo Banco Central de Venezuela utiliza para comunicar la variación de la inflación, un lenguaje sobrio y técnico, alejado de lo político. 

6. Lo contrafactual. El comunicado intenta vender como un éxito las cifras de 4,8% de inflación en noviembre y de 2,2% en diciembre. Lo hace preguntándose cuáles hubieran sido los precios sin ofensiva contra la guerra económica. De acuerdo con el BCV, de no haberse producido las fiscalizaciones del gobierno, la inflación en noviembre habría sido de 6% y la de diciembre de 4,2%. ¿Puede considerarse un éxito la llamada ofensiva contra la guerra económica? Nunca ha sido fácil comunicar un éxito basado en lo contrafactual, y menos cuando los resultados siguen siendo lamentables. 

7. Sobre el impacto de las medidas. El BCV le da peso a la opinión pública sobre las medidas. Dice que 7 de cada 10 venezolanos las apoya. Pero, posteriormente, dice que “No obstante, las principales medidas de intervención y fiscalización se focalizaron en rubros cuya ponderación en la canasta del IPC es relativamente modesta en la estructura del indicador”. El BCV advierte que no se tomaron acciones en rubros como alimentos y bebidas, transporte y restaurantes y hoteles, rubros que representan el 64,8% del IPC y agregan que “se requiere calibrar y ponderar el tipo de acciones a desarrollar para contener y rebajar los precios que la conforman”. Este punto es central: la categoría de Alimentos y Bebidas Alcohólicas tiene sus precios regulados desde el año 2003 y representa 41,09% del IPC. El Gobierno no tiene mucho margen de maniobra para bajar los precios allí donde ya los regula y donde ya hay escasez. 

8. Acciones correctivas y prospectivas. El comunicado termina con un llamado genérico al gobierno a “seguir promoviendo e incentivando a la producción nacional de alimentos”. Luego llama la atención que en tres párrafos diferentes habla de la construcción de nuevos indicadores y cambios metodológicos, por ejemplo: a. “El BCV seguirá aportando todas sus capacidades institucionales y su apoyo metodológico a los efectos de construir nuevos indicadores que permitan reflejar, analizar e interpretar la nueva realidad económica y social que vive el país” b. “En cuanto al INPC, el 2014 será un año propicio para medir aspectos no recogidos con la metodología convencional” c. “En conjunción con el INE, es conveniente explorar nuevas herramientas que permitan apreciar el impacto social de las actividades del Gobierno en el bienestar de la población, para evidenciar el efecto de compensación que ha generado la política social ante las perturbaciones económicas”. ¿Qué significan estos cambios? ¿Pretenden alejar la medición de precios en Venezuela de la metodología estándar internacional? Argentina lo hizo… y ahora está trabajando con una comisión del Fondo Monetario Internacional para adaptar una nueva metodología que realmente refleje los cambios en los precios. 

9. La política, una vez más. El comunicado cierra con una declaración política e ideológica: “El BCV reafirma su posición al lado del pueblo venezolano, sumando esfuerzos para la construcción protagónica del socialismo como nuevo orden económico nacional”. ¿Debe el Banco Central de Venezuela trabajar por la “construcción protagónica del socialismo”? Eso no es lo que dice la Constitución. 

10. Sobre la reputación. “La mujer del César no sólo debe ser honrada, sino parecerlo” es una máxima que Plutarco le atribuyó a Julio César, quien alguna vez mandó y supo de reputaciones lastimadas, según reportó ProDaVinci.

jueves, 2 de enero de 2014

Nicolás Maduro (a.k.a. "El Colombiano") introduce a Venezuela a la estanflación (y el dolar @74)

VenePirámides 
La economía cierra el año con un bajo crecimiento y una elevada inflación con lo cual se encuentra en estanflación. El Presidente Nicolás Maduro informó ayer que la actividad económica en 2013 repuntó 1,6%, lo que contrasta con el comportamiento de 2012, cuando la variación fue de 5,6% Aunado a ese pobre desempeño económico, los precios se siguieron acelerando. La inflación terminó 2013 en 56,2% y duplicó a la de 2012, de 20,1%. Ese nivel alcanzado en 2013 es el más alto que se registra desde que arrancó la medición del Índice Nacional de Precios al Consumidor en 2008. Previo a ese año, el índice de precios de referencia era el de Caracas y, de acuerdo a ese indicador, una alta inflación no se tenía desde 1996, cuando llegó a 103,2%, cuando se levantaron los controles de cambio y de precios y hubo un programa de ajuste macreconómico. En rueda de prensa para hacer un balance del 2013, el Jefe de Estado aseguró que "la inflación inducida especulativa llevó a una cifra inusual de 56%" y aseveró que "se trata de una burbuja especulativa que toca a todos los sectores. Si no estuviera esta burbuja inducida activada por la guerra económica, la inflación fuera negativa". Aunque las autoridades atribuyen el alza de precios a la "guerra económica", los propios datos oficiales revelan que en la inflación han incidido factores como la merma en la producción, la mayor liquidez y el mercado cambiario. El Gobierno para evitar que la actividad económica perdiera más impulso incrementó la inyección de gasto público y, en paralelo, el Banco Central de Venezuela fabricó más bolívares para atender los requerimientos de las empresas del Estado, en especial de Pdvsa. Esa cantidad de dinero en circulación terminó presionando los precios, pues la oferta de bienes nacionales fue limitada y la oferta importada privada se redujo por las restricciones en las entregas de divisas. Por el comportamiento que había tenido la inflación hasta octubre, el Gobierno inició en noviembre un proceso de fiscalización a diversos sectores y ordenó la rebaja de precios en rubros como electrodomésticos, vestido y calzado, repuestos de vehículos, entre otros. Tras las revisiones, el primer mandatario aseguró que la inflación de ese mes sería de -5%. Sin embargo, ese no fue el resultado. Con 20 días de retraso, el BCV informó que en noviembre la inflación fue de 4,8% y en un comunicado destacó que "la especulación sobre precios de bienes y servicios se encontraba desatada, lo que hubiese podido arrojar una variación mensual cercana de 6% en noviembre. Las medidas de fiscalización permitieron contener esa tendencia en noviembre y revertirla en diciembre". La proyección de la variación de precios de diciembre fue de 2,2%. Según el instituto emisor, "el BCV visitó una muestra de 238 establecimientos comerciales con acuerdos de reducción de precios que en promedio oscilaron entre 5 y 70% dependiendo de las condiciones prevalecientes en cada caso". José Guerra, economista y ex gerente de investigaciones económicas del BCV, destacó que "el hecho de que se fiscalice no significa que bajen los precios. Las rebajas se tienen que ponderar para poderlas cuantificar y esas rebajas (de noviembre) no fueron lineales". Los datos oficiales indican que la inflación en el grupo de Equipamiento del Hogar (incluye a electrodomésticos) fue de -1,1%, pero su ponderación dentro del índice de precios es de 4,86%, de hecho el BCV reconoce que "es modesta", lo que más pesa en el indicador es el grupo de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas (41,09%). Los datos muestran que los precios de los alimentos continúan disparados y solamente en noviembre subieron 7,5%. Aunque el instituto emisor al cierre de esta edición no había detallado el Índice Nacional de Precios, las proyecciones de economistas indican que la inflación acumulada en 11 meses en ese grupo fue de 69,7%. Ese comportamiento de los alimentos impactó en el grupo de Restaurantes y Hoteles, que tuvo una variación en el mes de noviembre de 5,9%. Nicolás Maduro aseguró que "a los alimentos le hemos entrado y vemos el peso que tienen. Pero hay burbuja inflacionaria en alimentos de 3.000%, sin razones económicas". Luego dijo que en "2014 vamos a controlar todos los sectores. Vamos a revisarlo todo, todo". El BCV en el comunicado no informó ni el índice de escasez ni el de diversidad de bienes, según reportó el diario El Universal.

miércoles, 1 de enero de 2014

Nicolás Maduro (a.k.a. "El Colombiano") promete profundizar la escasez en el 2014 (y el dolar @74)

VenePirámides 
En 2013 el sector agroalimentario arrastró con los mismos obstáculos que el año pasado: limitaciones en el acceso a divisas oficiales; insuficiencia de insumos y materias primas, rezago en los precios regulados, conflictividad laboral y más controles sobre los medios de producción. Todo esto trajo como consecuencia más escasez de alimentos en el mercado. En el primer trimestre, el Ejecutivo nacional se reunió con todos los actores del sector productivo para identificar los principales problemas que impedían el desarrollo del sector. En esos encuentros se identificaron 11 problemas, para los cuales el Ejecutivo diseñaría políticas para darle solución: materias primas, divisas, laboral, logística, permisología, tributario, regulación, cartas de créditos, certificados de no producción, servicio eléctrico y financiamiento. El 2013 culminó sin soluciones reales para estos problemas. El incremento de la producción agrícola que registran los entes oficiales no fue suficiente y la industria transformadora de alimentos operó este año con limitaciones de materia prima. La producción interna cubre entre 30% y 50% de las necesidades de la agroindustria, y el déficit se complementa con importaciones. Las compras externas de insumos y materias primas tampoco fluyeron al ritmo en el que las industrias demandaban. Pese a esto, las importaciones fueron las que motorizaron la producción de alimentos este año. La Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea) aseguró que las industrias afiliadas operaron al máximo de la capacidad que la materia prima les permitía. También manifestó que era necesario que se revisaran los precios para estimular la producción. El Ejecutivo nacional autorizó este año aumentos de precios en cinco de los 18 alimentos básicos que están sometidos al control de precios: pollo, carne de res, leche en todas sus presentaciones, quesos, harina precocida de maíz y pastas. Quedaron pendientes las revisiones en aceites, azúcar, arroz de mesa y café molido. En el segundo semestre circularon dos puntos de cuentas en los que los ministerios de Finanzas, Alimentación, Agricultura, Comercio y el Banco Central, recomendaban al presidente Nicolás Maduro permitir incrementos en los precios con la finalidad de mejorar el abastecimiento de alimentos. Los ajustes se realizaron en algunos rubros pero no en las proporciones ni en los lapsos que fueron sugeridos por el Ejecutivo. Además fueron insuficientes para cubrir los costos de producción. El Ejecutivo, luego de analizar las estructuras de costos se comprometió a realizar nuevos ajustes en los precios regulados pero no se materializaron. Esta situación limitó las inversiones para elevar la producción en rubros claves. El Gobierno responsabiliza al sector privado de la escasez de alimentos. Sin embargo, en las inspecciones que han realizado los organismos del Estado no han reportado que haya industrias sin producción, por el contrario, los funcionarios dan cuenta de que operan con normalidad. Pero la producción de la industria privada es insuficiente para atender la demanda de toda la población. El mercado resiente el faltante de los productos que eran fabricados y distribuidos por las industrias que fueron expropiadas y pasadas al sector público. Cavidea ha solicitado al Ejecutivo nacional recuperar la infraestructura de alimentos y poner a producir las plantas que están bajo la administración del Estado, como una vía para equilibrar el abastecimiento. La crisis de escasez ha trastocado aún más los hábitos de consumo de los venezolanos, quienes se han acostumbrado a hacer horas de cola y hasta se pelean para comprar los alimentos básicos en los supermercados. El año cierra con niveles críticos de escasez en rubros como pollo, leche, carne de res, pasta regulada, azúcar, papel higiénico y productos de cuidado personal esenciales, según reportó el diario El Universal.

martes, 31 de diciembre de 2013

Nicolás Maduro (a.k.a. "El Colombiano") construyó un tercio de las casas prometidas (y el dolar @74)

VenePirámides 
Desde 2011, el gobierno, a través de la Gran Misión Vivienda, prometió abatir el déficit de viviendas, que se calcula en 3 millones. Para este año, la meta de construcción pasó de 200.000 a 380.000; sin embargo, hasta el 26 de diciembre han edificado, según información oficial, 164.300 casas, 215.700 menos que las prometidas. Este año no solo se incumplió el objetivo, sino que también se han entregado 26% menos unidades que en el período anterior. El programa no ha podido alcanzar la misma cantidad de viviendas que en 2012, cuando se adjudicaron 200.080 y logró 100% de la meta. Desde principios de 2013, la Gran Misión Vivienda ha venido presentando una desaceleración en el ritmo de construcción. En los primeros dos meses el descenso había sido de 48% con respecto al año pasado: de un promedio de 11.500 unidades al mes pasaron a 5.600. En mayo la situación continuó. La merma en la construcción pública con relación al año anterior fue de 32,7%, pues para entonces solo se había ejecutado 9% de la meta establecida. Cinco meses después, el porcentaje subió a 19%. La caída en los resultados del programa fue registrada por el Banco Central de Venezuela en el balance del producto interno bruto de la primera mitad del año. "Hubo una menor ejecución de las obras demandadas por el sector público (-7,9%), (...) debido tanto a la culminación de un gran número de obras como a que los nuevos proyectos deben cumplir los procesos de contratación, aprobación y desembolsos financieros", dice el informe. El instituto emisor también observó trabas en 2013 debido a la disminución en el suministro de insumos básicos de las empresas del Estado y problemas laborales en las obras. De acuerdo con las cifras correspondientes al tercer trimestre, la producción de cemento y la de productos de acero, en los que se incluyen las cabillas, cayeron entre 10% y 14%. A partir de octubre fue cuando la misión tuvo un nuevo impulso. En los últimos tres meses de este año, el ejecutivo entregó 25% más viviendas de lo que asignó en los primeros 9 meses de 2013, según datos oficiales. A pesar de las trabas, el Ejecutivo mantiene el compromiso de construir 3 millones de viviendas para el año 2019. Hasta agosto, el Estado había invertido en la misión 197 millardos de bolívares, provenientes principalmente de Pdvsa y el Fonden. Clase media. El año pasado, el presidente Hugo Chávez lanzó el plan 0800-mihogar, dirigido a las familias de la clase media. Mediante el programa, los interesados pueden registrarse para optar por viviendas subsidiadas que cancelarán de acuerdo con su poder adquisitivo. Las primeras destinadas a este sector de la población fueron las de Ciudad Tiuna, un urbanismo que se edifica con la participación de empresas chinas y rusas. En junio, el ministro de Vivienda y Hábitat, Ricardo Molina, declaró que 21.635 casas correspondientes a este plan estaban en construcción y que contaba con la colaboración de 283 constructores privados. Sin embargo, la participación de este sector en la misión ha sido pequeña debido a que los costos de producción superan del precio de venta fijado. Un estudio de la Cámara Venezolana de la Construcción indica que las unidades de interés social cuestan entre 700.000 y 800.000 bolívares, y el gobierno obliga a ofrecerlas a 500.000 bolívares. Desde mediados de mes, el gobierno se ha venido reuniendo con los representantes de la Cámara Inmobiliaria de Venezuela y la Cámara Venezolana de la Construcción con el objetivo de solicitar propuestas para atender el problema. Una de las ideas es la construcción de 80.000 viviendas para la clase media en 44 ciudades del país a través del plan 0800mihogar. Para poder alcanzarlo el gremio propone, además de analizar los costos, revisar la Ley contra la Estafa Inmobiliaria y estabilizar el suministro de materia prima, así como coordinar la importación de materiales, según reportó el diario El Mundo Economía y Negocios.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Liquidez desbordada alimenta vertiginosamente la inflación (y el dolar @74)

VenePirámides 
Para restarle velocidad al incremento de los bolívares en la economía y disminuir la masa de billetes que se desplaza a la compra de dólares en el mercado paralelo o impulsa los precios porque dispara la demanda, el Banco Central tomó medidas para debilitar al crédito, pero todo indica que no hay mayor efecto. En los últimos tres meses el Banco Central aumentó de 17% a 20,5% la porción de los depósitos que las entidades financieras no pueden prestar y deben mantener como reservas, no obstante, el exceso de bolívares se multiplica. En noviembre, en promedio, los bancos registraron 87,7 millardos sobre el monto de las reservas y al cierre del 23 de diciembre esta masa de dinero ocioso, que no ha podido ser prestada ni colocada en bonos, saltó 26% para ubicarse en 110,2 millardos. El importante exceso de bolívares que tienen los bancos demuestra que la liquidez continúa en un vertiginoso ascenso que pone en marcha un desajuste donde más billetes detrás de la misma cantidad de productos se traduce en combustible para el alza de los precios. Un factor a tomar en cuenta es que el Gobierno ordenó una rebaja de precios en distintos sectores de la economía como electrodomésticos, vestido y calzado, por tanto, la demanda toma fuerza y la escasez podría aparecer en áreas de la economía que hasta ahora no han presentado desabastecimiento. El sector privado experimenta una importante reducción en la oferta de divisas que incidirá en la reposición de mercancía, sobre todo, después de que el Gobierno le ha declarado la guerra a quienes importan con dólares comprados en el mercado negro. El directorio del Banco Central lleva adelante una política contradictoria. Mientras una mano intenta contener el alza de la liquidez, la otra imprime bolívares en grandes cantidades para financiar a las empresas públicas, con lo que acelera la inflación de una manera determinante. El Banco Central fabrica bolívares para comprarle bonos a Pdvsa y a otras empresas públicas a fin de cubrir parte del déficit que tienen las cuentas públicas. Cuando las empresas tienen el dinero en caja lo gastan en proyectos como la Misión Vivienda y, una vez los billetes ingresan a la economía, forman parte del torrente que se dirige a la compra de dólares en el mercado negro o impulsan la inflación porque elevan la demanda en tiempo récord. ¿De cuánto hablamos? Entre el 28 de diciembre de 2012 y el 22 de noviembre el financiamiento a las empresas públicas, que en 94% corresponde a Pdvsa, registra un salto de 142% hasta ubicarse en 437,2 millardos de bolívares. El divorcio entre una demanda con fuerte impulso y una oferta que no crece en términos adecuados por el descenso en la entrega de dólares al sector privado, empresas estatizadas que sufren descenso de la producción y déficit de inversión, se manifiesta en que durante los primeros diez meses de este año la inflación acumula un salto de 45,8% y en los últimos doce meses de 54,3%. Además del incremento de precios los venezolanos padecen de una fuerte escasez de productos básicos. El índice de escasez que calcula mensualmente el Banco Central se ubicó en octubre en 22,4% una magnitud que supera en nueve puntos porcentuales a la de octubre de 2012. Al cierre de septiembre en Caracas, 16 alimentos se encontraban en la categoría de serios problemas de abastecimiento, es decir, con una escasez superior a 41%. Entre los casos más resaltantes destacaba que en 98,8 de cada 100 establecimientos comerciales no había aceite de maíz, en 84,3 faltaba la leche completa en polvo, en 80,8 el azúcar, en 73 la harina de maíz precocida, en 64,3 la harina de trigo y en 58,4 la mantequilla, según reportó el diario El Universal.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Empresas básicas se desmoronan bajo la dirección de Nicolás Maduro (a.k.a. "El Colombiano") (y el dolar @74)

VenePirámides 
Las empresas básicas de Guayana registraron una marcada contracción en el 2013, derivada de la subutilización de su capacidad productiva, reducción de ventas e ingresos, ampliación de la nómina y alto endeudamiento. La industria pesada, al sur del país, ha transitado los últimos años con el diagnóstico de sus fallas y desaciertos, sin que las autoridades logren revertirlos en beneficio de esa alternativa no petrolera, ideada como polo de desarrollo y garante de divisas para el país. Luego de haber experimentado la participación obrerista en esas empresas, el gobierno de Nicolás Maduro se inicia con la presencia mayoritaria de militares en los cuadros de mando de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) y sus filiales. Emprende entonces una inspección en las factorías de hierro, acero y aluminio a través de la sala de Seguimiento y Control de la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Central de Planificación, adscrita al Ministerio de la Presidencia. Los informes desprendidos de esas investigaciones in situ y sus sugerencias no se han reflejado en los resultados operativos y financieros de las citadas empresas. En el tercer trimestre de 2013, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1,1%, mientras que la "actividad manufacturera pública disminuyó en 13,5%", debido a "problemas laborales", indicó en esa ocasión el Banco Central. En el caso específico de Sidor, la producción acumulada en los primeros nueve meses del año alcanzó a 1 millón 360 mil toneladas de acero líquido, que equivale a 45% de la meta reconducida de 3 millones de toneladas, planteada luego de una revisión en el segundo trimestre, indicó el economista José Luis Alcocer, coordinador del movimiento Unidad Matancera. Al finalizar el mes de octubre la producción estuvo en 1 millón 418 mil toneladas, por lo que "a duras penas estaríamos finalizando el año con una proyección de 1 millón 480 mil toneladas", dijo. Y precisó que en 2012 la producción promedio mensual de Sidor se ubicó en 144 mil toneladas. Este fue le peor desempeño de los últimos 30 años, y 2013 será aún más crítico. "Este año el ritmo promedio mensual ha sido de 151 mil toneladas de acero líquido, lo cual no augura éxito y las cosas están tan precarias que en el Presupuesto Operativo 2013 se proyectaban pérdidas por 4.121 millones de bolívares, aún con una producción de 4 millones de toneladas". Esta situación, comentó el dirigente laboral, sin duda "perjudica al sector manufacturero nacional ubicado en la zona industrial de Valencia y otras regiones del centro y de Barquisimeto porque tienen que importar materia prima para la fabricación de envases, enlatados y partes de carro e igualmente en el sector de la construcción". Representantes de la industria metalúrgica y metalmecánica, han señalado recientemente que "en cinco años, sólo un tercio de las empresas de servicios de ese sector está activo", y ello es consecuencia "de la contracción" productiva de Sidor, como eje de desarrollo y empleo en la región. Las empresas de aluminio igualmente registran un desempeño limitado: Alcasa, Venalum y Cabelum arrojan, al menos al primer semestre del año, pérdidas en el orden del 25%, similares a las de 2012. La producción de estas empresas se contrajo, siendo Venalum la que muestra la caída de producción y pérdidas más acentuadas, resultado de la desincorporación de un número importante de celdas en 2012, según reportó el diario El Universal.

sábado, 28 de diciembre de 2013

El costo del financiamiento y deficiencias operacionales obligan a PDVSA a financiarse masivamente en bolívares (y el dolar @74)

VenePirámides 
Petróleos de Venezuela ha estructurado una de red de financiamiento con los entes oficiales y mediante la emisión de instrumentos y la tramitación de créditos, ha logrado que la Oficina Nacional del Tesoro, el Banco de Venezuela y el Banco del Tesoro le asignen recursos. La información financiera de la petrolera muestra que entre los años 2008 y 2013 esas tres instituciones le canalizaron 54 millardos de dólares. Una parte de la deuda se ha saldado a lo largo de los cinco años, pero todavía quedan obligaciones. Esa búsqueda de recursos de la industria en gran medida responde a los compromisos que le ha impuesto el Ejecutivo, pues adicional a sus actividades medulares, la industria asume las misiones sociales, los pasivos laborales, los proyectos agrícolas, los proyectos eléctricos, el plan de vivienda y las inversiones en las empresas básicas. De hecho, las autoridades han señalado que los planes que se desarrollan en diversas áreas requieren de un elevado volumen de fondos. En esta red de financiamiento uno de los primeros entes que comenzó a dar recursos a cambio de pagarés y notas fue la Oficina Nacional del Tesoro. Entre los años 2006 y 2009 fue constante la entrega de fondos de la ONT a Pdvsa, hasta que en el 2010 el Banco Central adquirió los instrumentos que la petrolera le había dado a la Tesorería, con lo cual comenzó el ciclo de financiamiento del instituto emisor. Si bien la industria cuenta con la asistencia permanente del BCV, en 2011 volvió a recurrir a ese ente adscrito al Ministerio de Finanzas. De acuerdo a los datos presentados en el balance del primer semestre del año, entre 2011 y 2013 la petrolera recibió de la Tesorería Nacional 43 millardos de dólares. Esa deuda se ha pagado parcialmente, pues a esos compromisos se han orientado 12 millardos de dólares. En el reporte financiero la industria admite que por ejemplo, este año se gestionaron 7 millardos de dólares con la Tesorería para "propósitos corporativos", sin dar más detalles. Además de la ONT, Pdvsa ha recurrido a la banca pública y en el periodo de 2008 a 2013 ha recibido de esas entidades 11,6 millardos de dólares. El Banco del Tesoro en cinco años le ha asignado a la estatal 4,1 millardos de dólares. La institución ha recibido certificados de Pdvsa por 2,8 millardos de dólares, de ese monto ya se cancelaron 2 millardos de dólares y el resto se renovó. Pero dado que las necesidades financieras han sido elevadas, en 2012 y 2013, la petrolera le solicitó préstamos por la cantidad de 1,3 millardos de dólares. Procedimientos similares se han hecho con el Banco de Venezuela. La entidad le ha aprobado préstamos y, adicionalmente, ha recibido papeles. De 2011 a 2013 la institución financiera le ha aprobado a Pdvsa créditos por 7 millardos de dólares y ese monto incluye financiamientos para las filiales. La estatal reconoce en sus informes financieros que esos créditos se solicitaron para los proyectos que maneja en los sectores agrícolas e industrial y para la construcción de viviendas. A los proyectos habitacionales se le destinaron 167 millones de dólares. Además de los préstamos, la industria le entregó al banco certificados por 465 millones de dólares, monto que se ha estado renovando. La información financiera más reciente de Pdvsa solamente detalla los fondos asignados por los entes oficiales, pero la estatal ha recibido más recursos por otras vías y una de las principales fuentes ha sido el Banco Central de Venezuela. Desde 2010 el instituto emisor ha estado fabricando más bolívares para financiar a la industria petrolera y al cierre del 22 de noviembre, esa asistencia había alcanzado los 411 millardos de bolívares, según reportó el diario El Universal.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Venezuela, el país de la opacidad en estadísticas oficiales, entra en el oscurantismo (y el dolar @74)

VenePirámides 
El Banco Central de Venezuela, el Ministerio de Finanzas y la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) postergan o eliminan la publicación de estadísticas fundamentales para hacer seguimiento a la marcha de la economía. Durante este año Cadivi no ha publicado cifras sobre la cantidad de divisas asignadas al sector privado y las empresas beneficiadas, con lo que es imposible tener mayor precisión sobre el reparto de los dólares en el país. Al mismo tiempo el Ministerio de Finanzas oculta las estadísticas sobre las finanzas del país, en lo que va de año no se ha publicado nada sobre el gasto y el ingreso con lo que no hay mayor precisión sobre el déficit fiscal. El Banco Central, institución que hasta ahora ha gozado de gran prestigio como generador de estadísticas, también se ha sumado a la práctica de ocultar números. Desde junio de 2012 no publica el informe mensual que provee cifras sobre las finanzas públicas, precios, consumo y liquidez; desde 2010 no provee datos sobre la inversión privada y desde el 22 de noviembre no ha proporcionado información sobre las fuentes de la base monetaria. Entre otros aspectos las fuentes de la base monetaria reflejan el monto del financiamiento que el Banco Central le hace a las empresas públicas, en especial a Pdvsa. A fin de que la principal empresa del país supere problemas de caja el Banco Central imprime bolívares para comprarle bonos. Cuando Pdvsa tiene los recursos los utiliza para cubrir compromisos como construcción de viviendas y pago a proveedores. Luego, cuando los bolívares ingresan a la economía, una porción se dirige a la compra de dólares en el mercado paralelo o aumenta la presión inflacionaria, porque se trata de más billetes detrás de la misma cantidad de productos. ¿De cuánto hablamos? Entre el 28 de diciembre de 2012 y el 22 de noviembre el financiamiento a las empresas públicas, que en 94% corresponde a Pdvsa, registra un salto de 142% hasta ubicarse en 437,2 millardos de bolívares. Aunado al atraso que existe en la publicación de la información sobre la asignación de divisas y la gestión financiera del sector público, se ha sumado la demora en la publicación de la inflación de noviembre. De acuerdo a la resolución 08-04-01 publicada en la Gaceta Oficial 38.902 del 3 de abril de 2008 el directorio del BCV tiene que publicar el reporte con los datos de la inflación los primeros diez días de cada mes, pero el ente no ha divulgado la cifra. Por ese retraso, el 18 de diciembre un total de 20 economistas emitieron un documento en el cual exigieron al directorio que publique la inflación. Ese mismo día, el presidente del INE, Elías Eljuri, indicó "que la demora tuvo que ver con elementos atípicos" que guardan relación con la denominada guerra económica y que obligó al Gobierno a tomar una serie de medidas y agregó que "pueden tener bien claro que ni el INE ni el BCV van hacer ninguna modificación". El jueves 19 de diciembre el BCV convocó a una rueda de prensa para informar los indicadores de precios y escasez, pero luego la suspendió, según reportó el diario El Universal.

jueves, 26 de diciembre de 2013

El año nuevo traerá aún más escasez de carros (y el dolar @74)

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El sector automotor retrocedió en 2013. Entre enero y noviembre se ensamblaron 69.966 automóviles, lo que representa una caída de 30,7% con respecto al periodo de 2012, cuando se fabricaron 101.069 vehículos, según la Cámara Automotriz de Venezuela. En lo que se refiere a las ventas, durante los primeros 11 meses de 2013 se comercializaron 95.919 unidades, 21,6% menos que en el mismo lapso del año pasado. Si compararan los indicadores con los que exhibía la industria en 2007 ­antes de que entrara en vigencia la política automotriz gubernamental del año siguiente­ las variaciones son más pronunciadas. La fabricación en 2013 bajó 56,7% con relación a 2007, mientras que este año las ventas descendieron 78,6% en comparación con 2007. El retraso del gobierno en la liquidación de divisas es una de las causas del desempeño negativo que ha tenido la industria en los últimos años. La demora en la entrega de dólares llega a 250 días, según una fuente vinculada al sector, lo que ha generado una deuda de aproximadamente 5 millardos de dólares con ensambladoras y fabricantes e importadoras de autopartes. "Estos niveles son alarmantes porque se trata de materias primas e insumos que ya recibimos, usamos y vendimos, y aún no los hemos pagado a los proveedores internacionales. Indudablemente esto limita la solicitud y despacho de nueva mercancía", dijo la fuente. Afirmó que el inventario de las empresas es tan bajo que en 2014 seguramente las ensambladoras deberán paralizar operaciones por la falta de insumos. "Lamentablemente no creo que sean ceses cortos, calculo que serán entre dos y tres meses porque la situación es crítica", precisó. La empresa que representa la fuente salió de vacaciones colectivas hace unos días y el próximo año iniciará actividades a finales de enero, como ocurre tradicionalmente en la industria. El stock de materiales que tiene hasta ahora alcanzará máximo hasta marzo. La filial de Ford en Venezuela tuvo que reducir alrededor de 70% la producción en el país por la imposibilidad de obtener dólares para pagar la importación de los componentes de ensamblaje. Esto incidirá negativamente en los resultados globales de la marca en 2014. De acuerdo con la información, la empresa calcula que tendrá pérdidas cercanas a 350 millones de dólares el próximo año. En octubre pasado, la planta de Toyota tuvo que hacer un alto en sus operaciones por dos semanas debido a la falta de insumos. Aunque la firma pudo retomar las actividades en el tiempo previsto, la paralización ocasionó que dejaran de fabricar 450 vehículos, según reportó el diario El Mundo Economía y Negocios.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Desplome del oro arrastra a las reservas internacionales venezolanas (y el dolar @74)


VenePirámides 
En medio de la crisis que impactó a la economía global en 2008 el directorio del Banco Central realizó una apuesta arriesgada: transferir el grueso de la porción en efectivo de las reservas al Fonden y confiar en que el precio de los lingotes de oro, que representan 70% de las reservas, aumentaría de forma constante y por tanto siempre se podrían mostrar números al alza, pero la suerte ha dado un giro total. El valor del oro acumula una caída de 29% en el año desde 1.681,50 dólares la onza hasta 1.195 dólares al cierre del 20 de diciembre y el Banco Central ha tenido que comenzar a contabilizar un precio inferior por los lingotes y reflejar el golpe en las reservas. La mayor estabilidad en la economía global ha hecho que descienda la compra de oro como refugio, mientras que el recorte que ha anunciado la Reserva Federal de Estados Unidos en su política de estímulos disminuye la liquidez que alimenta la demanda. Para valorar las barras de oro que forman parte de las reservas el Banco Central utiliza el promedio móvil de los seis últimos meses del mercado matutino en Londres y si el brillo del metal continúa apagándose las reservas seguirán debilitándose. Las reservas internacionales, que representan el tanque de dólares que tiene disponible el Banco Central para cancelar importaciones y deuda externa, acumulan una caída de 31% en el año, desde 29 mil 887 millones hasta 20 mil 612 millones, porque al declive de los precios del oro se unen la venta de petróleo con descuento a países aliados y que Pdvsa solo le entrega al Banco Central la mitad de los petrodólares. Las estadísticas del Consejo Mundial del Oro (World Gold Council) reflejan que Venezuela es el país más expuesto en América Latina al declive en el valor del metal, con más de dos tercios de sus reservas internacionales colocadas en los lingotes. Al cierre de octubre Ecuador tiene 26% de sus reservas en oro, Bolivia 12,4%, Argentina 7,6%, Paraguay 6%, Colombia 1% y Brasil 0,8%. La sequía en el aporte de Pdvsa a las reservas ha derivado en que los dólares en efectivo que tiene a mano el Banco Central para cubrir las necesidades del sector privado se mantienen en niveles ínfimos, menos de dos mil millones de dólares, lo que deriva en que solo está disponible el flujo y no hay mayor disponibilidad. Urgido por la necesidad de aumentar el monto de las reservas líquidas el Banco Central ha estudiado la posibilidad de utiliza parte del oro como garantía para recibir préstamos de la banca internacional. Si bien la mayor parte del oro fue traída al país en 2011 por orden del entonces Presidente de la República, Hugo Chávez, aún permanecen en el exterior barras de oro por un valor que en junio se ubicó en 2 mil 600 millones de dólares. Con este oro que se encuentra bajo custodia en bancos del exterior es que se podría realizar alguna operación financiera para aumentar el monto de las reservas líquidas y elevar la aprobación de divisas para importaciones, según reportó el diario El Universal.

martes, 24 de diciembre de 2013

Costo del endeudamiento para financiar el consumo le pasa factura a Venezuela (y el dolar @74)

VenePirámides 
A fin de incrementar el gasto más allá de lo que permiten los altos precios del petróleo y la recaudación de impuestos el Gobierno recurrió al financiamiento y entre 2008 y 2012 disparó 108% el monto de la deuda en divisas de la República, desde 50 mil 909 millones de dólares hasta 105 mil 779 millones, una carga que ha comenzado a impactar las cuentas. Una porción importante de los bonos vendidos a los inversionistas se venció este año, algo que se añade al pago de intereses, y el Banco Central observa cómo crece el monto de dólares que tiene que extraer de las reservas internacionales para cumplir a tiempo con estos compromisos. Las cifras oficiales registran que en los tres primeros trimestres de este año el Banco Central destinó al pago de deuda 5 mil 804 millones de dólares, una cifra que se traduce en un salto de 215% respecto al mismo lapso de 2012. Este aumento en la cantidad de dólares que hay que dirigir al pago de deuda disminuye las divisas disponibles para que Cadivi las distribuya al sector privado, sobre todo, en momentos en que el efectivo que tiene el Banco Central para cumplir con todos los requerimientos se ha mantenido a lo largo del año en cantidades muy bajas que no permiten mayor flexibilidad. En un entorno donde Pdvsa deposita en fondos que maneja el Gobierno la mitad de los petrodólares, tiene problemas para elevar la producción y vende petróleo a descuento a países aliados las reservas internacionales acumulan un declive de 30% en el año. Un aspecto relevante es que 70% de las reservas corresponde a barras de oro y otro tanto a bonos, por lo tanto, los dólares en efectivo que tiene a mano el Banco Central para cubrir importaciones y deuda externa se han mantenido en niveles bastante bajos, por debajo de 2 mil millones de dólares, y el BCV no tiene mayor flexibilidad, básicamente depende del flujo de dólares porque hay muy poco en el tanque. A la sequía de dólares en el Banco Central se añade que la sustitución del Sitme por el Sicad ha significado una reducción de 78% en la oferta de divisas que fluye por el mecanismo que complementa a Cadivi. El ala privada de la economía siente el impacto de la sequía de divisas y las importaciones registran una caída importante que a su vez se manifiesta en la creciente escasez. Las estadísticas oficiales indican que las importaciones del sector privado ascienden a 22 mil 647 millones de dólares al cierre del tercer trimestre del año, una magnitud que refleja un descenso de 13% respecto al mismo lapso de 2012. En el sector público la historia es diferente. Como el Gobierno controla las divisas puede destinar a sus empresas la cantidad que desee y sus importaciones registran un incremento de 9% en lo que va de año y ya representan 42% del total de las compras al exterior. Para el próximo año los pagos de deuda en divisas seguirán presionando a las finanzas públicas, de hecho, el presupuesto aprobado por la Asamblea contempla que por capital e intereses habrá que desembolsar 7 mil 400 millones de dólares. El Ministerio de Finanzas podría emitir nuevos bonos para obtener recursos y así cancelar los que se vencen, pero las calificadoras de riesgo han colocado a Venezuela en la mira y los inversionistas exigirían una elevada tasa de interés. El martes de esta semana Moodys degradó los títulos del país desde B2 a Caa1, un escalón destinado a los bonos altamente especulativos o "basura" como se les conoce en la jerga financiera. El reporte de Moodys es contundente y explica que la rebaja de la calificación obedece a desequilibrios macroeconómicos insostenibles que incluyen elevada inflación y escalada del dólar en el mercado paralelo. Standard & Poor's también rebajó su calificación para la deuda venezolana, según reportó el diario El Universal.

lunes, 23 de diciembre de 2013

El bolívar fuerte está sobrevaluado en más de 50% (y el dolar @74)

VenePirámides
Gracias a que el tipo de cambio oficial se mantiene inalterable desde febrero en 6,30 bolívares mientras que el precio de la mayoría de las cosas aumenta aceleradamente el dólar que distribuye Cadivi, junto a la gasolina, es el artículo más barato del mercado. El resultado es que la moneda está sobrevaluada, un desequilibrio que deriva en que lo que se compra con 6,30 bolívares dentro del país es mucho menos de lo que puede adquirirse con un dólar en el exterior y, por tanto, se crea una fuerte propensión a importar que llega a hacerse insostenible. Además la sobrevaluación tiene impacto en las cuentas públicas porque mientras crecen los gastos el Gobierno recibe una cantidad de bolívares por los dólares provenientes del petróleo que cada vez resultan más insuficientes. Para corregir el desajuste de la moneda se requiere una devaluación importante. Ecoanalítica construyó un índice para medir cuán sobrevaluado está el bolívar respecto a las monedas de los países con los que Venezuela realiza la mayor parte del comercio, es decir, Estados Unidos, Colombia, Brasil, China y México, tomando en cuenta la inflación y el peso de cada uno en las importaciones. El resultado es que al cierre de este año el bolívar tendrá una sobrevaluación real de 54,7% y el tipo de cambio de equilibrio para corregir el desajuste debería ubicarse en 14,45 bolívares por dólar. Si bien se trata de un tipo de cambio que supera abiertamente al de Cadivi al mirar el valor del dólar en el mercado paralelo resulta sumamente barato y seguramente la demanda de divisas continuará siendo bastante elevada a este precio. Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, explica que "en un entorno macroeconómico sano y con un perfil de riesgo adecuado, de acuerdo a la inflación de los principales socios comerciales este sería el tipo de cambio de equilibrio para Venezuela, es decir, si tomas los correctivos el tipo de cambio debería converger hacia este nivel". El Gobierno complementa la oferta de dólares a través del Sicad, un mecanismo que vende un promedio de cien millones de dólares semanales a un tipo de cambio de entre 10 y 12 bolívares. Este tipo de cambio comienza a ganar mayor peso en la economía. Las empresas petroleras extranjeras y Pdvsa podrán vender sus dólares a este tipo de cambio cuando sus planes de inversión requieran bolívares, al igual que los turistas y quienes extraen oro. Si bien el tipo de cambio del Sicad lo conoce el mercado el Banco Central no lo había informado pero comenzará a hacerlo regularmente, con lo que se convertirá en una tasa oficial de referencia. El directorio del BCV emitió una resolución donde indica que los turistas extranjeros podrán vender sus dólares al tipo de cambio de la última subasta del Sicad, que de ahora en adelante "será publicado en la página web de este Instituto". Analistas consideran que a fin de obtener más bolívares por los petrodólares y disminuir la brecha entre ingresos y gastos, el Gobierno trasladará a empresas que hoy reciben divisas en Cadivi al Sicad, lo que constituye una manera de devaluar la moneda, según reportó el diario El Universal.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Consumo interno de Diesel aumenta 58% en 4 años (y el dolar @73)

VenePirámides 
Los desequilibrios en la estructura de precios de la energía en Venezuela ha provocado serias distorsiones que se traducen en y pérdidas de miles de millones de dólares al año para Pdvsa, al tiempo que sigue incentivándose el aumento de la demanda. La generación termoeléctrica, fundamental para la disponibilidad de megavatios del Sistema Eléctrico Nacional, ha sido la principal causa del crecimiento del mercado interno de combustibles, que en el caso del diesel aumentó 11% su demanda desde 2012, remontando hasta 240 mil barriles por día. En los últimos cuatro años el incremento ha sido de casi 58%, pues al cierre del año 2009, cuando estaba por estallar la crisis eléctrica, la demanda de diesel del mercado interno era de unos 152 mil barriles al día. Si bien el sector eléctrico no emplea todo el diesel del mercado interno, es su principal demandante. Ello ha llevado a Pdvsa a reducir sus exportaciones -afectando la capacidad de generar divisas- incluso en detrimento de socios preferentes para el Gobierno nacional como los de Petrocaribe, a quienes Pdvsa ha tenido que explicarles que no pueden elevarse las cuotas de despacho de diesel por la alta demanda venezolana. El efecto del consumo local fue reseñado por Petróleos de Venezuela en su balance financiero del primer semestre de 2013, donde reconoce que las exportaciones de productos refinados y derivados del petróleo -donde se incluyen el diesel y la gasolina- durante el lapso de enero a junio de 2013 bajaron 49 mil barriles por día, o 9% del volumen previo. Pdvsa explicó que "esta reducción se debió principalmente a un incremento de la demanda local de productos refinados, generada por el alza en los niveles de operación de las plantas termoeléctricas", que se alimentan con combustibles líquidos como el diesel, y en menor medida, con fueloil. La esperanza de Venezuela está en que al empezar a producirse las primeras moléculas de gas en los proyectos Costa Afuera como Mariscal Sucre, o con el aumento de la producción en el Distrito Anaco, se pueda alimentar el mercado interno y las plantas termoeléctricas de ciclo combinado, para así sustituir el uso del diesel, que podría exportarse. Otros aspecto por considerar en el mercado interno es que Venezuela ha importado un promedio de 24 mil barriles diarios de gasolina entre septiembre de 2012 (tras la explosión en la refinería Amuay) y agosto de 2013. Estos barriles se compran a precio internacional, que para ese lapso fue de unos 126 dólares por barril, o 3,02 millones de dólares al día, según reportó el diario El Universal.

sábado, 21 de diciembre de 2013

PDVSA necesita vender sus dólares a Bs. 15 (y el dolar @73)

VenePirámides 
El más reciente informe sobre Venezuela de la firma JP Morgan asegura que para que Petróleos de Venezuela pueda dejar de recibir financiamiento del Banco Central de Venezuela, se requiere que el gobierno devalúe a un tipo de cambio de 15 bolívares por dólar. La firma estadounidense asegura que la estrechez fiscal y monetaria del país está conduciendo a que se produzca una fuerte corrección cambiaria a fin de estabilizar las expectativas inflacionarias y las presiones en la balanza de pagos."El ajuste requerido será recesivo si el gobierno quiere que sea efectivo, pero 2014 apunta a ser un año en el que se profundizará la estanflación marcada por la escasez de algunos rubros. Las tensiones sociales permanecen como un riesgo a ser monitoreado". El informe señala que las previsiones de la firma para el próximo año apuntan a un decrecimiento de la economía de 1% con una fuerte contracción en el consumo. Aseguran que la inflación estará por encima de 60% durante el primer semestre de 2014 y promediará alrededor de 50% en todo el año; mientras que la escasez continuará persistiendo. "Es esto lo que hace mantener vivo el riesgo impredecible de una tensión social". Añade que ante la dilación de más de dos años de aplicar las políticas macroeconómicas necesarias, Venezuela tiene menos capacidad para amortizar un choque externo que se produzca por la caída de los precios del petróleo. Aseguran que la administración de Nicolás Maduro tiene voluntad de pago de la deuda externa y las cuentas de la nación estarán bajo presión a menos que el precio del barril de crudo rebote a más de 100 dólares. Añade que los activos líquidos del gobierno son insuficientes para enfrentar los numerosos compromisos que tiene el sector público como los retrasos en las autorizaciones de Cadivi, el pago de dividendos a transnacionales, préstamos bilaterales, deudas por expropiaciones y nacionalizaciones que pueden exceder los 60 millardos de dólares. "Esto aumenta el riesgo de que se decida emitir nueva deuda en 2014". JP Morgan sostiene que el próximo año Venezuela podría emitir nueva deuda por el orden de los 6 millardos de dólares entre bonos de la República y de Pdvsa, además de la amortización de títulos emitidos en el pasado que suma para el próximo año 4,5 millardos de dólares. El informe indica que un punto positivo es que el gobierno posee aún libertad en términos de opciones de financiamiento y que el flujo de caja en dólares más las reservas (que se pueden ver en los fondos extrapresupuestarios) cubren los 10 millardos de dólares que se requieren para cubrir el servicio de la deuda de la petrolera estatal y de la República. Si bien en el informe se asegura que las oportunidades que tiene el país dentro del sector petrolero son inmensas, se requiere de incentivos porque existen "demasiados" obstáculos para aumentar la producción en el corto plazo, según reportó el diario El Mundo Economía y Negocios.