miércoles, 18 de agosto de 2010

Giordani, Sanguino y el cuento chino

VenePirámides
Uno de nuetros lectores llamado Hefesto Hefesto tuvo la amabilidad de enviarnos un artículo titulado "Giordani, Sanguino y el cuento chino", que transcribimos por su temática de actualidad:

La Ley de Mercado de Capitales vigente así como el proyecto de Ley de Mercado de Valores que fue aprobado en segunda discusión en la Asamblea Nacional , definen a las bolsas de valores como “instituciones abiertas al público que tienen por objeto la prestación de todos los servicios necesarios para realizar en forma continua y ordenada las operaciones con títulos valores objeto de negociación en el mercado”.

La Ley también indica que: “Las bolsas de valores establecerán los sistemas y mecanismos necesarios para la pronta y eficiente realización y liquidación de dichas transacciones”. Todo ello ya estaría indicando el servicio público que este tipo de organizaciones presta en el Mercado de Valores y de lo cual, los legisladores deberían tener asimilado por lo menos desde hace 12 años desde la entrada en vigencia de la última Ley de Mercado de Capitales en 1998.

Ahora, como si se tratase de una cosa innovadora se habla de la creación de un Bolsa Pública de Valores - por no decir las 4 bolsas que ya vislumbra el Diputado Sangino - donde solo tendrían acceso los Bancos Públicos para comprar y vender títulos emitidos por el Estado Venezolano, lo que a su vez considera el Profesor Giordani como un avance importante al eliminar la intermediación, como si tal cosa fuera la causante de la no materialización de una competencia perfecta. A esto último, hay que tratar de verlo desde el punto de vista del pensador, ya que los bancos aún cuando sean públicos, siguen siendo intermediarios y compiten con los bancos privados para ofrecer los mismos servicios.

Toda esta tormenta de ideas han encontrado (o pretenden encontrar) una justificación en el Mercado de Valores Chino y más específicamente en La Bolsa de Valores de Shanghai cuyas operaciones iniciaron en el año 1990 y hoy día cuenta con más de 800 compañías que han sido convertidas en empresas mixtas siendo sus acciones negociadas regularmente en ese corro. Pero lo único que se le olvido revisar a los especialistas de la AN Venezolana , quizás por no hablar o leer mandarín, fue el hecho de que los responsables de realizar día a día las más de 4 millones de operaciones en Shanghai, no son los directivos de esa Bolsa de Valores, sino los 107 miembros (intermediaros) en su mayoría compañías privadas o de capital mixto que trabajan en ella y que se encuentran definidas en la Ley de Valores de la República Popular de China, como empresas de valores y sociedades de corretaje que deben pagar unas comisiones, anualidades, contar con instalaciones, sistemas y personal capacitado para poder operar en el Mercado de Valores. Lamentablemente para los legisladores nacionales, el nombre banco como intermediario de valores, no aparece en la Ley de ese país oriental.

La Ley Orgánica del Sistema Financiero Nacional de nuestro país, define de forma clara las actividades realizadas por los bancos, seguros y empresas dedicadas al Mercado de Valores. A esto se le suma el hecho de que en Venezuela se encuentran ya registradas 4 bolsas, de las cuales están operativas: La Bolsa de Valores de Caracas y la Bolsa de Productos e Insumos Agropecuarios de Venezuela, todas ellas constituidas conforme a la Ley de Mercados de Capitales y supervisadas por la Comisión Nacional de Valores. En el pasado reciente, se llegó a calificar el Mercado Bursátil como un Club tratando de descalificarlo sin reparar un segundo en el hecho de que es la Ley de Mercado de Capitales la que establece su conformación y no la voluntad individual o grupal que lo conforman. Ahora bajo la lupa del profesor, el Club de bancos del Estado mucho más selecto y reducido encuentra plena justificación en una Bolsa Pública de Valores.

Un Mercado de Valores requiere para su buen funcionamiento la participación de empresas que busquen financiamiento a través de la emisión de valores, fomentar la participación de compañías que se dediquen a la intermediación a fin de asegurar la profundidad y transparencia que deriva de una sana competencia y de un órgano regulador que supervise de forma dinámica y especializada las actividades de estos intermediarios.

El disponer recursos para la conformación de una Superintendencia Nacional de Valores tomando como modelo si se quiere a la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, con herramientas y capacitación continua de su personal es una tarea que debe ser emprendida si queremos una Mercado en crecimiento y para beneficios de todos los Venezolanos.

El Presidente Hugo Chávez ha dicho que uno de los errores de la antigua Unión Soviética, fue el “Estatizar Todo”, es por ello que entre crear una nueva bolsa o fortalecer los órganos de regulación del Estado, la segunda opción pareciera la más conveniente, lo demás termina siendo un cuento chino.

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